El terco Toro abrazara con sus cuernos al voluntarioso Carnero, las fosas nasales dilatadas, la cabeza inclinada con determinación. Así comienza un cortejo feroz pero fogoso, tan llamativo y amenazador como una estampida en Pamplona. Si eres Aries y deseas estar con un Tauro deberas poseer una gran fuerza y resistir ¡Al principio puede ser muy duro! Ninguno de los dos se sentira seguro en los brazos de un compañero que no puede protegerlos. Por lo tanto, el enfrentamiento inicial es simplemente una advertencia: muéstrame tu fuerza para que pueda confiar en tí. Una vez que termina este proceso, formareís un gran equipo.
El trato será bueno para los dos. Tauro obtiene un pony atractivo y un compañero lujurioso para satisfacer su libido terrenal. Aries tiene un proveedor y un benefactor de por vida que le brinda libertad creativa y tiempo de juego sin fin. Pueden surgir problemas si Tauro se vuelve demasiado posesivo o intenta domesticar a Aries. El indulgente Tauro deberá permanecer activo para seguir el ritmo del enérgico Aries. Ambos anhelan atención, pero no debis buscarla fuera de la relación, a menos que deseeis discutir por ello.
Aries y Tauro forman una muy buena pareja: se apoyarán mutuamente hasta el fin. Ambos son ambiciosos y, a menudo, tienen la mirada puesta en sueños similares.
Lograran lo que se propongan si Aries le propone a Tauro tomar más riesgos, y Tauro alentando a Aries a ser más cauteloso. El resultado es a menudo una pareja de poder muy eficaz.
Su amistad tiende a durar, ya que ambos signos son muy leales y creerán en permanecer juntos durante todos los altibajos puedan surgir. Sin embargo, es posible que las tendencias competitivas y los objetivos en conflicto sean la fuente del fin de su amistad.

